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Tricotilomanía.

“Deja ya esa manía de arrancarte el pelo”, le reclamaba el otro día una madre a su hijo mientras caminaban por una acera. Al pasar cerca de mí me di cuenta de que al niño le faltaba pelo en algunas zonas de la cabeza y pensé: “Al parecer padece de tricotilomanía”. Se trata de un trastorno caracterizado por la conducta de arrancarse el pelo, independientemente de la parte del cuerpo donde se encuentre, que se repite una y otra vez de manera compulsiva y sin poder evitarse.

Esta afección puede presentarse a cualquier edad, bien sea en la niñez, la adolescencia o en la vida adulta. La Enciclopedia de la Psicología (Editorial Océano; Barcelona, España), la define así:

“Arrancamiento repetido del cabello, predominando en la zona de la cabeza, las cejas y las pestañas, que da lugar a una pérdida perceptible del pelo. Inmediatamente antes de arrancarse el cabello, el individuo experimenta una sensación de tensión creciente, que se intensifica al intentar controlar esa necesidad. Una vez arrancado el cabello se produce una sensación de bienestar o liberación. Estudios recientes en poblaciones escolares sugieren que de uno a un dos por ciento de los estudiantes sufren o han sufrido este tipo de comportamiento”.

tricotilomaniaSe ha descrito que cuando se presenta en la infancia, el niño o niña puede remover sus propios pelos, los de un hermano, un amigo, o los de una muñeca. Siempre habrá que descartar un comportamiento de imitación.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, en su quinta edición (DSM-5 por sus siglas en inglés), ubica a esta enfermedad en el capítulo “Trastorno Obsesivo-Compulsivo y Trastornos Relacionados”; la define como “Tricotilomanía o Trastorno de arrancarse el pelo”, y establece los siguientes criterios para su diagnóstico:

A. Arrancarse el pelo de forma recurrente, lo que da lugar a su pérdida.

B. Intentos repetidos de disminuir o dejar de arrancarse el pelo.

C. Arrancarse el pelo causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

D. El hecho de arrancarse el pelo o la pérdida del mismo no se puede atribuir a otra afección médica (p. ej., una afección dermatológica).

E. El hecho de arrancarse el pelo no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental (por ejemplo, intentos de mejorar un defecto o imperfección percibida en el aspecto como en el trastorno dismórfico corporal).

tricotilomania f webconsultasHasta hace poco se consideraba que la tricotilomanía acompañaba a la persona durante toda su vida. Hoy día, como consecuencia de los avances en psicofarmacología y psicoterapia, las posibilidades de curación o mejoría notable han aumentado considerablemente.

El tratamiento tiene diversas alternativas, puede tratarse exclusivamente con alguna modalidad de psicoterapia o con una combinación de psicoterapia y psicofármacos.

Estas son las terapias más empleadas:

-Terapia cognitivo-conductual. Con diversas técnicas o recursos se entrena al paciente para que identifique los momentos en los que se produce la compulsión de arrancarse el pelo y establecer comportamientos contrapuestos que impidan la ejecución del acto. Así mismo identificar los momentos de ansiedad que pueden conllevar a la compulsión para en ese instante aplicar algunas de las técnicas o recursos. Este tipo de terapia incluye otras múltiples intervenciones.

-Psicoterapia relacional. En esta modalidad psicoterapéutica se exploran las bases que sustentan este comportamiento anómalo y se establecen estrategias para entrenar a la persona en habilidades sociales o de autoconocimiento que le permitan superar la enfermedad, ya que algunas teorías apuntan que su origen está en un déficit de habilidades para enfrentarse al mundo y a las exigencias que el mismo le demanda.

-Psicofarmacoterapia. Se emplean medicamentos para reducir los niveles de tensión asociados a la acción de arrancarse los pelos (ansiolíticos o tranquilizantes, fundamentalmente), así como para incrementar el control de la conducta. Igualmente se pueden emplear otros fármacos en dependencia del trastorno de base que presente el paciente, ya sea un trastorno depresivo, de ansiedad y el trastorno obsesivo compulsivo, entre otros.

Las personas que presenten tricotilomanía deben buscar ayuda especializada en el área de la salud mental. Las posibilidades terapéuticas de hoy día permitirán su mejoría o curación.


Fuente: Radio Ángulo